Es una pasta color blanco a base de azúcares ideal para realizar adornos de repostería que requieran de rigidez y no demanden mucho detalle de terminación, por ejemplo para realizar secciones de paredes y techos de Capillas, que una vez secas se pegan entre sí con Glasé Real.
Admite el uso de colorantes en pasta mezclados en la masa o bien pinturas alimenticias o colorantes en polvo sobre la superficie.
